sábado, 12 de mayo de 2012

FRUTOS DE LA FIDELIDAD. HORIZONTE ESCATOLÓGICO. 12,14-29.

14Esmeraos en tener paz con todos y en vivir consagrados, sin lo cual nadie verá al Señor. 15Velad porque nadie quede excluido del favor de Dios, porque no retoñe ninguna raíz venenosa y dañe contagiando a la multitud, 16y porque nadie se prostituya y profane como Esaú, que por un solo plato vendió sus derechos de primogénito. 17Sabéis que más tarde quiso heredar la bendición, pero fue excluido, pues no obtuvo la retractación por más que la pidió hasta con lágrimas.
                   18No os habéis acercado a un monte tangible y a un fuego ardiente, ni a densos nubarrones y tormenta, 19ni al estrépito de la trompeta ni al clamor de las palabras; fue tal que aquéllos, al oírlo, pidieron que no continuase. 20No podían soportar lo que mandaba: "Quien toque el monte, aunque sea un animal, morirá apedreado" Éx 19,12). 21Tan espantoso era el espectáculo, que dijo Moisés: "Estoy temblando de miedo" (Dt 9,19).
                  22En cambio os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celeste; a los millares de ángeles en fiesta; 23a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo; a Dios, juez de todo; a los espíritus de los justos llegados a la meta; 24al mediador de una nueva alianza, y a la sangre de la aspersión, que clama con más fuerza que la de Abel.
                 25Cuidado con rechazar al que habla, pues si aquéllos no escaparon por haber rechazado al que transmitía los oráculos en la tierra, cuánto menos nosotros, si volvemos la espalda al que habla desde el cielo. 26Su voz entonces hizo vacilar la tierra, pero ahora tiene prometido esto: "La última vez haré vacilar no sólo la tierra, sino también el cielo" (Ag 2,6). 27Esa "última vez" inicia la desaparición de lo que vacila por ser creado, para que quede lo inconmovible. 28Por eso nosotros, que recibimos un reino inconmovible, estemos agradecidos; sirvamos así a Dios, como a él le agrada, con minucioso esmero, 29porque nuestro Dios es fuego devorador (Dt 4,24).

EXPLICACIÓN.

14-29.        Después de haber mostrado la necesidad de la constancia, expone lo que hay que hacer como cristianos: actitud hacia los demás, la paz; actitud consigo mismo, la del consagrado a Dios (14). Evitar a tiempo las desviaciones, que pueden ser contagiosas (15). Esaú vendió sus derechos de primogénito (Gn 25,33s), con lo que renunció a ser miembro del pueblo de Dios (14-17).

                  ¿Cuál es la actitud del cristiano ante la manifestación divina? Contraste entre el terror que rodeó a la alianza antigua en la teofanía del Sinaí (20, cf. Éx 19,12s.16; Dt 9,19) y la alegría propia de la alianza nueva. Dios no es ya una potencia terrorífica; en la Jerusalén celeste el acceso a Dios está asegurado por la sangre de Jesús (22-24). Peligro en despreciar la salvación ofrecida (26, Ag 2,6). La comunidad cristiana pertenece ya al reino definitivo; es una realidad celeste, por tener su origen en el Espíritu de Dios (28). Mostrar la gratitud en el cuidado de agradar a Dios; con minucioso esmero, lit. "con reverencia y temor", frase hecha, cf. 2 Cor 7,15; Ef 6,5; Flp 2,12. Seriedad del compromiso con Dios (Dt 4,24) (29).                  

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